En esta antigua fábrica de vidrios ubicada al costado del Cerro Blanco, en Recoleta, se respira un aire muy especial. En este lugar hay ganas de hacer cosas, de innovar, de emprender y de creer que todo es posible. IF Blanco es un espacio colaborativo donde un experto en café y un experto en robótica comparten almuerzos y conocimientos y donde se trabaja con pasión desde una perspectiva constructiva e inspiradora. Aquí hay emprendimientos sociales, un laboratorio de robótica, una fábrica de medios (co-work), un estudio de foto/publicidad, una tostaduría de café y se viene un Taller de Orfebrería, un Laboratorio de Internet de las cosas y la Fundación Mustakis.
Matías Silva (penúltimo de izquierda a derecha) nos acompañó en este Studio Tour y nos contestó este cuestionario.

¿Cómo nació la idea de IF Blanco?

Este lugar fue originalmente una fábrica de vidrios, luego pasó a ser una fábrica de muebles muy finos y cuando dejó de funcionar hubieron distintos arrendatarios que lo usaron como centro de eventos y bodegas hasta que lo compraron los actuales dueños, Nicolás Vargas y Luis Fernandez. Ellos apostaron por este espacio y pasaron por varias ideas, desde transformarlo en talleres de confección textil hasta vender a un supermercado o algún proyecto inmobiliario residencial. Por suerte nada de eso los convenció mucho y se empezaron a encariñar con el lugar, el barrio y la energía que tiene esta fábrica. En esto Nico viajó a España y conoció lo que estaba pasando en Barcelona con las fábricas de creación, que al igual que este lugar, son edificios antiguos en desuso ubicados en el corazón de la ciudad y que dejaron de funcionar para lo que fueron proyectados y el área cultural del Ayuntamiento de BCN los transformó en espacios donde se desarrollan proyectos culturales y de innovación. Al volver a Chile, Nico ya sabía lo que quería hacer con la fábrica se lo contó a Lucho y empezaron a convocar gente para llenar el espacio. Pero no fue tan fácil… agotaron todos los contactos pero no había mucho interés en venirse a Recoleta, además tampoco tenían el know-how del negocio,. Entre medio, un socio de Nico le mostró un artículo del IF Italia donde entrevistaban a la Alejandra Mustakis sobre su fábrica de ideas. Fue una señal divina de que había que unir fuerzas!!! EL IF ya tenía un camino recorrido y en Recoleta eso podía funcionar, fueron súper visionarios y siguieron un sueño que hoy es una realidad. Estamos con la fábrica casi llena, repleta de emprendedores, laboratorios y organizaciones que creyeron en el proyecto.

¿Cómo es el ambiente de trabajo?


Es un ambiente muy buena onda, con mucha energía y pasión, nada de relajado, todos están full comprometidos con sus emprendimientos /proyectos y se siente el ritmo. Eso no implica que siempre paramos y nos reunimos a la hora de almuerzo o a compartir un café.

Una pregunta más personal, en cuanto a tu trabajo, sientes que “la hiciste”? 
Para mí el trabajo es como una carrera de cross country llena de obstáculos y con muchas etapas algunas muy difíciles, agotadoras y otras más fáciles y donde uno disfruta más. El éxito lo medirá el entorno cercano y en el largo plazo, yo estoy convencido de que estoy en el lugar donde quiero estar en este momento, aprendiendo y compartiendo con gente muy entretenida y tod@s secos en sus rubros lo cual me motiva y desafía bastante. Antes de llegar al iF, Nicolás Vargas  me preguntó si ya estaba listo para cambiar el mundo, quedé marcando ocupado…Él se rió y me dijo “eso es lo que hacemos todos los días en el iF, quieres ser parte?” Suena medio cliché pero es importante darse cuenta cuáles son las motivaciones personales, qué nos gusta hacer y para qué lo hacemo. Cuando me desmotivo, me acuerdo de esa invitación y se me pasa la tontera rapidito! Es fascinante darse cuenta que uno está poniendo un granito de arena en generar esta gran comunidad que no es sólo en Recoleta sino además en Av. Italia, Valparaíso y quién sabe hasta donde llegará… muy lejos de todas maneras!