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En 2016 y con motivo de su vigésimo aniversario, la Fundación Mustakis decidió dejar su histórica sede en la comuna de Las Condes para instalarse en uno de los galpones refaccionados de una antigua fábrica de muebles ubicada en Recoleta. Desde ahí cada año benefician a cerca de 280.000 personas, a través de programas que se basan en el aprendizaje a través de la experiencia.

“Creemos que la curiosidad puede transportarnos a lugares impensados, a un viaje a lo desconocido que hará ver cosas que nunca antes vimos”, señala la Fundación Mustakis en el relato que acompaña la visión que tiene como organización. Y bajo esta premisa y con motivo de su vigésimo aniversario, en 2016 la Fundación decide abrir sus puertas a público y se instala en la comuna de Recoleta, con el objetivo de reafirmar su aporte al desarrollo de las personas y sus aprendizajes.

“La Fundación llevaba un tiempo pensando cómo podía extender aún más su propósito de entregar oportunidades para que los niños, niñas y jóvenes de Chile puedan descubrir su potencial creativo. Así, cuando solo llevaba un año trabjando en la organización, el presidente me invitó a construir el primer lugar de atención a público de la Fundación Mustakis. Una tarea muy desafiante ya que había que encontrar un lugar que reflejara los 20 años de historia de la institución, pero que también representara valores como la belleza, la excelencia y la colaboración”, recuerda Leonor Merín Castrejón, hoy directora de Innovación y Contenido.

¿Cómo nació la idea de instalarse en IF Blanco Recoleta?

Leonor Merín Castrejón (LM): El cambio fue una decisión que se tomó desde el Directorio, con el objetivo de ampliar nuestro alcance en un lugar de atención propia. En este nuevo espacio, cualquier miembro del equipo podía ver las cosas que sucedían en cada uno de sus programas. Fue una decisión muy acertada desde el punto de vista de entender y acercarse a nuestro público objetivo, y sobre todo como llevar nuestro propósito a la realidad de manera constante.

¿Qué es para ustedes IF Blanco Recoleta?

LM: Si tuviera que escoger una sola palabra sería “colaboración”. Pero iría más allá de la intencionalidad del trabajo colaborativo, ya que IF Blanco Recoleta es y ha sido para nosotros una plataforma que nos ha permitido ampliar aún más nuestra red de impacto, a través de otros que están trabajando en sus propios temas pero que tienen el mismo propósito que la Fundación. Cuando decidimos instalarnos en IF Blanco Recoleta, nos dimos cuenta de que ahí existía un deseo común y el potencial de influenciar un cambio en el tejido social a través de lo que cada uno hace.

¿Han logrado llevar a cabo algún trabajo colaborativo con otro emprendimiento?

L.M.: En estos cinco años hemos logrado generar una larga lista de colaboraciones con varios de los emprendimientos que forman parte de esta plataforma. Cuando llegamos, trabajamos con la Fábrica de Medios, quien nos ayudó con el vídeo aniversario de los 20 años y con la nueva página web. También colaboramos con Elestudio, que nos ayudó con el espacio para las primeras experiencias con público y con Laboratoria, organización con la que somos muy próximos en cuanto a la visión que tenemos de cómo se puede generar un impacto social. Esperamos que con los años surjan más trabajos en conjunto, ya que la colaboración y el compromiso son dos pilares fundamentales de nuestra organización.

¿Cuáles son las fortalezas de un lugar como IF Blanco Recoleta?

L.M.: Es un lugar increíble, con una infraestructura espectacular que congrega, inspira e invita a compartir con todos los demás proyectos que forman parte de este entorno de colaboración. Sin embargo, para nosotros una de sus fortalezas, y de la que nos dimos cuenta una vez que empezamos a atender público, es ver en vivo y en directo la reacción de los niños que nos vienen a visitar. Mirar sus caritas desde que ingresan por la entrada principal y cruzan todo el espacio hasta llegar a nuestro galpón, nos ha permitido confirmar en terreno lo importante que es generar experiencias y vivencias en donde los niños puedan imaginar su futuro, y contribuyan a su mentalidad de crecimiento. En ese viaje de aprendizaje, pueden ver que existen personas muy parecidas a ellos que tienen trabajos entretenidos e interesantes, y sobre todo, que se dedican a los que les apasiona. Esto les abre la mente y los invita a pensar en un futuro distinto. Como escuché en una ponencia de Ger Graus, ‘nadie puede soñar lo que no conoce’, nosotros aquí abrimos puertas de luz a cada uno de nuestros visitantes.

PUBLICADO POR: ifblanco
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